Desde la fundación del pueblo de Macondo, atraídos en un principio por el cantar de las aves, un grupo de gitanos ha estado visitando dicho pueblo. Cada vez que llegan montan sus carpas a la afueras del pueblo e intentan, por medio de nombres extravagantes y hazañas que parecen imposibles ante los ojos de los pobladores, atraer a estos hacia un mundo que parece de fantasía, los asombrados pobladores han quedado atónitos tras ver con sus propios ojos hechos imposibles. Y el orden de dichos hecho es el siguiente:
ৣ El primero de todo fueron los dos lingotes imantados de hierro con los que Melquiades hacia ´´sacudir´´ los objetos dentro de las casas y que José Arcadio terminó comprando a cambio de un mulo y una partida de chivos
ৣ A la vuelta, los gitanos, trajeron consigo otro nuevos objetos fantásticos: un catalejo que les permitía ver cosas que se encontraban a la distancia, específicamente a una gitana que se encontraba en el medio del pueblo; y a la vez una gigantesca lupa, con la que encendieron fuego usando la luz del sol, esta vez José Arcadio cambió este ultimo objeto por las barras imantadas y 3 piezas de dinero colonial
ৣ Una vez más los gitanos volvieron pero esta vez José Arcadio, tras haber fracasado con su idea de usar la lente de aumento como arma militar, se lamenta ante Melquiades por lo que este decide devolverle los doblones a cambio de la lupa, y además de esto le dejo al Buendía unos mapas portugueses junto con una serie de instrumentos de navegación.
ৣ Tras años de experiencia y practica José Arcadio se había convertido ya en un experto en el uso de os instrumentos de navegación e incluso había formulándose varias teorías. A la llegad nuevamente de los gitanos Melquiades confirma las teorías del hombre y como prueba de admiración le regala a este un laboratorio de alquimia, luego de ayudarlo a instalarlo, se marchan nuevamente
ৣ Al transcurso de los años vuelven una vez más los gitanos pero esta vez de manera más espectacular si se quiere, convierten todo Macondo en un pueblo de fantasía, color y ruidos; aclamando haber traído consigo ´´la portentosa novedad de los sabios de Memphis´´. Oculta en un cofre, en una carpa, se encontraba la maravilla: una piedra cristalina que despedía un viento gélido. Esta no era más que un trozo de hielo.
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